| |
HOMENAJE A MADRID
16 EL NORTE DE CASTILLA LUNES, 14 DE JUNIO DE 2004
Homenaje y memoria
IGNACIO FRANCIA
Periodista
OPINIÓN
AL PASO
TERMINAMOS de cruzar la raya de los tres meses de los atentados de Madrid, cuyas imágenes tardarán en desaparecer de nuestra memoria y sentimiento. Es más, sin duda, para muchas gentes esas imágenes quedarán incorporadas a la memoria, al sedimento personal —interrelacionado con el colectivo— que permanecerá como motor del recorrido vital. Y, en ese sentido, ya contamos con una serie de textos, libros y análisis que se han detenido en diferentes aspectos relacionados con aquellos días de marzo ya metidos en la historia. Pero, entre esas referencias, pretendo pararme en una propuesta, que emociona tanto como agita la capacidad reflexiva.
‘La seducción del caos. Documento y ficción en la obra de Basilio Martín Patino’ es una de las exposiciones que forman parte de la muestra PhotoEspaña, en Madrid. Y es en el punto central del amplio espacio otorgado al cineasta salmantino, el dedicado a Madrid como homenaje al pueblo de la capital de España, donde el visitante se conmueve al contemplar el nuevo montaje con imágenes contra la guerra de Irak, del 11-M y de la manifestación madrileña del día siguiente. La capacidad de Martín Patino para montar imágenes se encuentra suficientemente reconocida a lo largo de su obra, pero esa maestría queda incluso superada con los minutos en los que se deslizan las imágenes de la guerra civil entrelazadas con las del 11-M. El blanco y negro con las gentes y situaciones de la cruel guerra civil española se abre sin ninguna extrañeza ni rechazo a la imagen en color que traslada los trenes reventados con las víctimas de Atocha, Pozo del Tío Raimundo y Santa Eugenia, con el dolorido sentir de los manifestantes madrileños.
El paralelismo que configure el montaje de imágenes —con 60 años de diferencia entre ellas— que rivalizan en crueldad, en pena y en vigor, motiva una especie de encogimiento del ánimo, conforme bombardean las tres pantallas de proyección simultánea, con el reflejo del fruto de la irracionalidad de ayer y de hoy Las imágenes entrelazadas nos llevan más allá de la guerra civil y de la guerra de los trenes que reflejan en el ámbito de los encuadres, aunque no se puede desterrar el amargor por la irracionalidad de los años treinta y del marzo aún reciente con un pueblo madrileño solidario y recio, pero machacado. Ante las tres pantallas con imágenes implacables, a la emoción la empuja la necesidad de detener la mente sobre un relato articulado por quien, desde la manipulación de materiales sueltos, dispone una propuesta que discurre serenamente en lo formal, pero con una carga conceptual densa y nada neutral.
Probablemente, Basilio Martín Patino ha logrado con ese ‘Homenaje a Madrid’ (desde ya debe incorporarse con honor a su filmografía) una de sus obras más destacadas, e incluso, quizá, la más perfecta, porque en escasos minutos ha entrado en la entraña de España con lucidez de análisis y con belleza formal. Nos ha dejado una pieza con historia, para la historia, con capacidad de permanencia.
En su vigoroso relato, además del peso de esas imágenes, también el cineasta vuelve a demostrar, y de modo sabroso, que la dimensión del lenguaje audiovisual es un territorio abierto a la aportación de quien alienta ideas y capacidad creativa.
|
|
 |